Un momento para respirar
A veces solo necesitamos bajar el ritmo y volver a lo sencillo.
Crear pequeños rituales que nos acompañen y nos ayuden a disfrutar del presente.
Aquí te dejamos un pequeño vídeo donde te explicamos cómo cuidar tu vela AMIA.
Primeros cuidados de tu vela AMIA
• En el primer uso, deja que la cera se funda completamente hasta los bordes del recipiente (aprox. 2–3 horas). Esto evita túneles y asegura una quema uniforme durante toda la vida de la vela.
• Recorta ligeramente la mecha de madera antes de cada encendido (unos 3–5 mm). Ayuda a mantener una llama estable y una combustión limpia.
• Coloca tu vela sobre una superficie firme y evita zonas con corrientes de aire para que la cera se derrita de forma regular.Mientras está encendida
• Nunca dejes una vela encendida sin supervisión ni mientras duermes. • No toques ni muevas la vela cuando esté encendida o cuando la cera esté líquida.
• Por seguridad, deja de usarla cuando quede aproximadamente 1 cm de cera en el fondo del recipiente. • Si enciendes varias velas a la vez, mantenlas separadas entre sí para evitar que se afecten mutuamente.
• Apaga la vela si la llama se vuelve demasiado alta o parpadea. Déjala enfriar, recorta la mecha y vuelve a encender.
• Mantén siempre las velas alejadas de objetos inflamables (muebles, cortinas, ropa de cama, papel, decoraciones, etc.).
• Colócalas fuera del alcance de niños y mascotas. Al apagarla • Lo ideal es usar un apagavelas o cubrir suavemente la llama para evitar salpicaduras de cera.
• No apagues nunca la vela con agua.
• Asegúrate de que la mecha queda completamente apagada antes de salir de la habitación.
• Deja que el recipiente se enfríe por completo antes de tocarlo o moverlo.
Les deseamos muchos días y momentos acogedores a la luz de las velas. AMIA.
